Hay muchas personas (Yo soy una de ellas),en Colombia que sienten desconfianza frente al sistema electoral y preocupación por la polarización política. Sin embargo, es importante diferenciar entre opiniones, sospechas y hechos comprobados. Afirmar que existe un fraude coordinado por gobiernos extranjeros o estructuras criminales requiere pruebas verificables y fuentes confiables.
Y me expreso con una postura más crítica, más sólida y persuasiva, pero en un tono analítico y enfocado en la transparencia que debe tener la institucional.
La confianza en el sistema electoral colombiano atraviesa un momento delicado. Las declaraciones cruzadas sobre fraude, la polarización política y las dudas sobre la custodia y auditoría tecnológica del proceso generan preocupación en muchos ciudadanos.
Más allá de ideologías, Colombia necesita garantías plenas de transparencia, veeduría independiente, auditorías técnicas al software electoral y vigilancia nacional e internacional para asegurar que la voluntad popular sea respetada.
La democracia se fortalece con instituciones confiables, participación ciudadana y control riguroso del proceso electoral.
El ruido de fraude electoral lo creo el gobierno que fué el electo con fraude, entonces dónde queda la confianza al sistema electoral y los organismos de control?
ESTAMOS igual qué el banco que nombra gerente al ladrón que se robó el banco porque ya sabe cómo robarselo.
JRoU