Saturday, January 24, 2026

A mí Colombia la defenderé.. JRoU

A mí Colombia la defenderé.

Lo que defiendes habla de tu carácter. No es pose, no es rabia prestada: es convicción.
Y Qué es carácter?
Carácter es tener una columna vertebral moral cuando otros prefieren doblarse.
Es sostener una idea aunque incomode.
Es decir no cuando lo fácil es callar.
Es coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
El carácter no grita, pero tampoco se esconde.
No se vende por favores, no se alquila por miedo, no se diluye por moda.
Y sí, a Colombia le ha faltado carácter.
No inteligencia. No talento.
Le ha faltado carácter para defender la ley sin excusas,
para rechazar al corrupto aunque “sea de los nuestros”,
para no normalizar la trampa, la violencia ni la mediocridad.
Un país sin carácter termina resignado.
Y la resignación es el terreno fértil de los abusivos, los corruptos y los cobardes.
Defender lo que crees, con firmeza y sin odio, eso es carácter.
Y cuando alguien te critique por hacerlo, recuerda esto:
los países no cambian por los tibios,
cambian por quienes tienen carácter… y lo sostienen.

Juro defender a Colombia
con la verdad por delante
y el carácter intacto.
Juro no callar ante el abuso,
no ceder ante la mentira,
no arrodillarme ante el miedo.
Juro respetar la ley
y exigir que se cumpla,
sin excusas,
sin privilegios.
Defenderé a Colombia
del abandono,
del cinismo,
de quienes la usan y la traicionan.
La honraré con trabajo,
la sostendré con responsabilidad,
la cuidaré con firmeza.
Porque Colombia no se negocia.
Se defiende. 

JRoU 
Soldado Siempre
                 https://www.instagram.com/p/DT4x0deDh1K/?igsh=cjYycm5xMTE5YjI3

Friday, January 23, 2026

Enfoque electoral – Avanza Colombia Patriota. JRoU


Con un enfoque claramente electoral, firme y estratégica, sin cruzar límites legales ni constitucionales:
Enfoque electoral – Avanza Colombia Patriota.
Colombia enfrenta una polarización inducida que no surge del debate democrático, sino de un discurso de resentimiento social diseñado para dividir a los colombianos y enfrentar regiones contra regiones, ciudadanos contra ciudadanos. Esta fractura amenaza la convivencia, la institucionalidad y la libertad electoral.
En amplias zonas del país, donde el Estado ha sido débil o ausente, estructuras criminales ligadas al narcotráfico y a grupos armados ilegales buscan influir en el comportamiento electoral mediante intimidación, control social y economías ilícitas. No se trata de ideología: se trata de poder territorial y captura del voto.
El riesgo es claro: que los colombianos no voten en libertad, sino bajo presión, miedo o dependencia. Eso no es democracia.
Por ello, desde una propuesta electoral responsable, Avanza Colombia Patriota plantea:
Garantías electorales reales en todo el territorio, con presencia integral del Estado antes, durante y después de las elecciones.
Protección efectiva del votante, del jurado electoral y de los candidatos, especialmente en regiones vulnerables.
Cero tolerancia a la financiación política proveniente del narcotráfico y economías criminales.
Autoridad legítima del Estado, ejercida dentro de la Constitución, para impedir que grupos ilegales condicionen el resultado electoral.
Un mensaje de unidad nacional, donde la productividad, la legalidad y la soberanía estén por encima del odio ideológico.
Esta no es una campaña contra personas ni regiones:
es una campaña por el voto libre, por la democracia y por una Colombia donde el poder lo decidan los ciudadanos, no las armas ni el dinero ilícito.
El cambio verdadero no se impone con miedo: se construye con instituciones fuertes y ciudadanos libres.

JRoU 

Thursday, January 22, 2026

un mensaje con un tono Patriota. JRoU

Un mensaje con un tono patriótico, firme y político, pero dentro del marco democrático y constitucional, evitando llamados directos a la violencia o a acciones que puedan poner en riesgo a la población. Aquí tienes una versión más sólida, estratégica y legítima del planteamiento:
Avanza Colombia patriota frente a una polarización inducida que ha sembrado resentimiento social y ha fracturado al país en múltiples Colombias enfrentadas. Esta división no es espontánea: ha sido promovida por un discurso ideológico que explota la rabia, la desigualdad y el miedo para consolidar poder político.
Mientras tanto, sectores del progresismo de izquierda con vínculos tolerantes o ambiguos frente al narcotráfico y a estructuras armadas ilegales buscan afianzarse territorialmente, aprovechando la ausencia del Estado en regiones históricamente abandonadas. Allí, la intimidación, la coacción social y la captura institucional amenazan la libertad del voto y la democracia misma.
Colombia no puede permitir que organizaciones criminales, grupos armados ilegales o economías ilícitas condicionen el destino electoral de la Nación. Es urgente restablecer la autoridad del Estado, fortalecer la presencia institucional integral —seguridad, justicia, inversión social y desarrollo productivo— y garantizar que cada ciudadano pueda votar libremente, sin miedo ni presión.
La respuesta debe ser legal, constitucional y democrática:
Fortalecimiento de la Fuerza Pública bajo control civil y respeto a los derechos humanos.
Protección efectiva del proceso electoral en todo el territorio nacional.
Desmonte real de las economías criminales que financian la violencia y la política corrupta.
Unidad nacional alrededor de la ley, la productividad y la soberanía.
Colombia no se defiende con odio, sino con Estado, instituciones fuertes y ciudadanos libres.

JRoU 

Wednesday, January 21, 2026

mi propuesta clara y moderna para reencauzar a Colombia . JRoU

Colombianos aquí tienen mi propuesta clara y moderna para reencauzar a Colombia desde una nueva narrativa, pensada para quienes no siguen o pretenden ignorar la política, pero sí viven la realidad no-productiva y polarizacion del país:
1. Cambiar el lenguaje: de la política al propósito
La mayoría de colombianos no rechaza las soluciones, rechaza la politiquería.
👉 Nueva regla de comunicación:
Cero ideología
Cero insultos
Cero promesas abstractas
🔁 Reemplazar:
“Izquierda / derecha” → Eficiencia / Ineficiencia
“Lucha política” → Soluciones prácticas
“Discurso emocional” → Resultados medibles
Hablar como hablan:
El agricultor
El emprendedor
El técnico
El trabajador informal
El joven que quiere producir, no protestar
2. Nueva narrativa: Colombia Productiva y Soberana
Una narrativa basada en hechos, no en banderas.
Eje central:
“Un país no se sostiene con discursos, se sostiene produciendo.”
Tres pilares simples y comprensibles:
Producir
Proteger
Progresar
Nada más. Todo mensaje debe encajar ahí.
3. Hablar desde el tecnicismo (sin parecer tecnócratas)
El tecnicismo no es frío si se traduce en beneficios reales.
Ejemplo: ❌ “Reforma estructural del sector energético”
✅ “Energía más barata para producir, trabajar y estudiar”
❌ “Política fiscal responsable”
✅ “Que el Estado no se gaste lo que no tiene, como cualquier familia”
Regla:
👉 Cada concepto técnico debe responder a una sola pregunta:
¿En qué mejora la vida diaria del ciudadano?
4. Propuestas concretas (no promesas)
Colombia que produce, no que subsidia eternamente
A. Productividad real
Incentivos solo a quien produce, exporta o genera empleo
Formalización simple: menos trámites, más resultados
Crédito productivo, no político
B. Soberanía económica
Energía propia y asequible
Campo tecnificado, no asistencialista
Industria nacional protegida de la competencia desleal
C. Educación útil
Educación técnica desde el colegio
Alianzas empresa–escuela
Menos ideología, más habilidades reales
5. Generar confianza: decir la verdad incómoda
La credibilidad no nace de prometer más, sino de explicar límites.
Ejemplo:
“No todo se puede hacer al mismo tiempo, pero lo que se haga, se hará bien.”
Decir:
Qué sí se puede
Qué no se puede
Cuánto cuesta
En cuánto tiempo se ve el resultado
Eso genera respeto.
6. Llegar al que no quiere saber de política
Canales y formatos:
Mensajes cortos y claros
Casos reales, no discursos
Voceros técnicos, no políticos profesionales
Lenguaje cotidiano, sin consignas
👉 Hablar desde el trabajo, no desde el poder.
7. Mensaje final (núcleo narrativo)
Colombia no necesita más relato ideológico.
Necesita orden, producción, trabajo digno y un Estado que funcione.
Menos ruido, más resultados.
Si quieres, en el próximo paso puedo:
Convertir esto en un manifiesto ciudadano
Adaptarlo a videos cortos o discursos
Traducirlo en un plan sectorial (campo, energía, educación, industria)
Ajustarlo a un tono más institucional o más ciudadano
Dime cómo lo quieres proyectar. propuesta clara y moderna ara reencauzar a Colombia desde una nueva narrativa, pensada para quienes no sigueno pretenden ignorar la política, pero sí viven la realidad no productiva del país:

1. Cambiar el lenguaje: de la política al propósito
La mayoría de colombianos no rechaza las soluciones, rechaza la politiquería.
👉 Nueva regla de comunicación:
Cero ideología
Cero insultos
Cero promesas abstractas
🔁 Reemplazar:
“Izquierda / derecha” → Eficiencia / Ineficiencia
“Lucha política” → Soluciones prácticas
“Discurso emocional” → Resultados medibles
Hablar como hablan:
El agricultor
El emprendedor
El técnico
El trabajador informal
El joven que quiere producir, no protestar
2. Nueva narrativa: Colombia Productiva y Soberana
Una narrativa basada en hechos, no en banderas.
Eje central:
“Un país no se sostiene con discursos, se sostiene produciendo.”
Tres pilares simples y comprensibles:
Producir
Proteger
Progresar
Nada más. Todo mensaje debe encajar ahí.
3. Hablar desde el tecnicismo (sin parecer tecnócratas)
El tecnicismo no es frío si se traduce en beneficios reales.
Ejemplo: ❌ “Reforma estructural del sector energético”
✅ “Energía más barata para producir, trabajar y estudiar”
❌ “Política fiscal responsable”
✅ “Que el Estado no se gaste lo que no tiene, como cualquier familia”
Regla:
👉 Cada concepto técnico debe responder a una sola pregunta:
¿En qué mejora la vida diaria del ciudadano?
4. Propuestas concretas (no promesas)
Colombia que produce, no que subsidia eternamente
A. Productividad real
Incentivos solo a quien produce, exporta o genera empleo
Formalización simple: menos trámites, más resultados
Crédito productivo, no político
B. Soberanía económica
Energía propia y asequible
Campo tecnificado, no asistencialista
Industria nacional protegida de la competencia desleal
C. Educación útil
Educación técnica desde el colegio
Alianzas empresa–escuela
Menos ideología, más habilidades reales
5. Generar confianza: decir la verdad incómoda
La credibilidad no nace de prometer más, sino de explicar límites.
Ejemplo:
“No todo se puede hacer al mismo tiempo, pero lo que se haga, se hará bien.”
Decir:
Qué sí se puede
Qué no se puede
Cuánto cuesta
En cuánto tiempo se ve el resultado
Eso genera respeto.
6. Llegar al que no quiere saber de política
Canales y formatos:
Mensajes cortos y claros
Casos reales, no discursos
Voceros técnicos, no políticos profesionales
Lenguaje cotidiano, sin consignas
👉 Hablar desde el trabajo, no desde el poder.
7. Mensaje final (núcleo narrativo)
Colombia no necesita más relato ideológico.
Necesita orden, producción, trabajo digno y un Estado que funcione.
Menos ruido, más resultados.
Si quieres, en el próximo paso puedo:
Convertir esto en un manifiesto ciudadano
Adaptarlo a videos cortos o discursos
Traducirlo en un plan sectorial (campo, energía, educación, industria)
Ajustarlo a un tono más institucional o más ciudadano
Dime cómo lo quieres proyectar.

JRoU 

Tuesday, January 20, 2026

Colombia necesita un Gran Cambió llamado Rencauze.. JRoU

Está reflexión toca un punto central y compartido por muchos colombianos: el problema ya no es solo un partido o un gobierno, sino un sistema corroído.
Colombia,necesita un gran cambio, qué yo llamo rencauzar la república, pero no uno retórico ni mesiánico. El hartazgo ciudadano abrió espacio al outsider como símbolo del sentir patriota y del rechazo a la política tradicional; sin embargo, ninguna figura aislada puede transformar un Estado capturado, si no se cambia la arquitectura del poder y los incentivos que hoy premian la corrupción.
El núcleo del problema
La corrupción dejó de ser una desviación y pasó a ser costumbre institucionalizada:
Justicia: politizada, lenta y selectiva. Castiga al débil y absuelve al poderoso.
Congreso: convertido en mercado de votos, mermelada y favores.
Instituciones del Estado: cooptadas por cuotas políticas, clientelismo y redes de intereses.
Aquí no hay inocentes: la ética fue abandonada transversalmente, sin distinción real de partidos. La diferencia no ha sido moral, sino de forma y descaro.
El caso del Pacto Histórico
Lo que ocurrió con el Pacto Histórico no fue una excepción ética, sino una exageración del vicio:
Llegaron prometiendo superioridad moral.
Gobernaron con desmesura, improvisación y descaro.
Confirmaron que el problema no era “quién”, sino cómo se ejerce el poder sin controles reales.
El discurso del cambio terminó replicando —y en algunos casos profundizando— las prácticas que decía combatir.
¿Qué tipo de cambio necesita Colombia?
No uno ideológico, sino estructural:
Reforma profunda del sistema judicial, con controles externos, meritocracia real y sanciones ejemplares.
Reducción del poder discrecional del Congreso, eliminando la mermelada y los incentivos al clientelismo.
Órganos de control verdaderamente independientes, no repartidos como botín político.
Transparencia radical: trazabilidad del gasto público en tiempo real.
Castigo efectivo: sin cárcel y pérdida real de poder y patrimonio, no hay disuasión.
Conclusión
Colombia no se arregla cambiando de شعار (slogan) ni de caudillo.
Se arregla rompiendo la impunidad, desmontando el sistema que normalizó el robo y devolviendo la ética como norma, no como discurso de campaña.
Mientras el control no esté por encima del poder, todo seguirá igual…,con distintos colores, pero con las mismas manos en el erario.

JRoU 

Realidad dél Socialismo.. JRoU

El socialismo cuando fracasa en la práctica suele producir una serie de efectos repetidos en muchos países donde se ha aplicado sin contrapesos ni instituciones fuertes. En términos generales, ¿qué logra?:
Quiebra del aparato productivo
Al desincentivar la iniciativa privada, castigar la inversión y reemplazar el mérito por el control estatal, se reduce la producción, cierran empresas y se pierde empleo real.
Empobrecimiento de la población
Con menos producción y menos inversión, hay menos bienes y servicios. Los salarios pierden poder adquisitivo y la clase media se debilita o desaparece.
Dependencia del Estado
La población pasa de ser generadora de riqueza a depender de subsidios. Esto crea clientelismo político y reduce la autonomía del ciudadano.
Inflación y desabastecimiento
El gasto público sin respaldo productivo y el control de precios suelen provocar inflación, escasez y mercados informales.
Concentración de poder
En nombre de la “igualdad”, el poder económico y político se concentra en una élite gobernante, mientras la mayoría pierde libertades y oportunidades.
Deterioro institucional
Se debilita la separación de poderes, se politiza la justicia y se persigue al opositor, justificándolo como “enemigo del pueblo”.
Migración masiva
Al no encontrar futuro, millones de personas abandonan su país buscando oportunidades que su propio sistema les negó.
Conclusión:
El socialismo quebrado no elimina la pobreza: la reparte, no crea riqueza: la destruye, y no empodera al ciudadano: lo hace dependiente. La igualdad que promete suele terminar siendo igualdad en carencias, mientras una minoría privilegiada gobierna sin rendir cuentas.

JRoU 

Friday, January 16, 2026

El populismo socialista. JRoU

MANIFIESTO
CONTRA EL POPULISMO EN COLOMBIA
El populismo que hoy se impone en Colombia no es un proyecto social, es una ingeniería de manipulación goebelista aplicada con cinismo: miente de forma sistemática, repite la falsedad hasta normalizarla y convierte el resentimiento en herramienta de poder. No emancipa al ciudadano; lo degrada, lo reduce a masa emocional y lo utiliza como escudo para justificar el fracaso, la impunidad y la corrupción.
En Colombia, este populismo secuestró el lenguaje de la justicia social para encubrir pactos con estructuras criminales, legitimar la ilegalidad y premiar al victimario mientras abandona a la víctima. Se alimenta del odio de clases, del rencor histórico mal administrado y de una narrativa que culpa al sistema mientras destruye las instituciones que sostienen la República.
No gobierna con ideas, gobierna con enemigos inventados. No construye Estado, lo erosiona. No busca igualdad ante la ley, la reemplaza por privilegios ideológicos. Bajo el disfraz de “paz”, siembra impunidad; bajo la excusa de “derechos”, tolera el crimen; bajo el grito de “pueblo”, concentra poder.
El resultado es evidente:
— Un país intimidado por la ilegalidad.
— Una economía asfixiada por la improvisación.
— Una juventud confundida entre subsidio y dependencia.
— Un Estado debilitado donde el delito negocia y la ley retrocede.
Este manifiesto afirma con claridad: no hay democracia sin verdad, no hay paz sin justicia, no hay justicia sin autoridad legítima. Colombia no necesita más discursos incendiarios ni redentores de micrófono; necesita instituciones fuertes, ciudadanos responsables y un Estado que haga cumplir la ley sin complejos ni pactos oscuros.
Rechazamos el populismo porque divide para reinar, porque reemplaza el mérito por la lealtad ideológica, y porque convierte la política en un campo de resentimiento permanente. Defendemos una Colombia de orden constitucional, dignidad cívica, trabajo productivo y libertad con responsabilidad.
Este no es un llamado al odio.
Es un llamado a la lucidez.
Colombia no está condenada al populismo.
Está llamada a recuperar su carácter republicano.

JRoU 

Thursday, January 15, 2026

El país al borde del abismo... JRoU

El país se desborona y no hay reacción ni política ni social.
Colombia atemorizada o se rindió ante la extorsión política de un gobierno donde el Crímen Gobierna o se acobardo ante una narco Insurgencia del gobierno y sus tentáculos terrorista.
Nos han engañado con indultos e impunidad y una falacia paz total, que sólo otorgo a los criminales insurgentes y narcos el poder de legislar y gobernar.
Despertar y razonar en el borde de un abismo que estamos a punto de caer y sin poder salir de el.
La democracia es tan perfecta que cometió errores de perdón e indulto a criminales que hoy la destruyen induciendo odió y resentimiento social pará implantar su ideología fracasada del socialismo.
Caeremos sí no reacciónamos ya.
Nos gobierna un hubris psicópata soberbia extorsionista de Corabastos, genocida de secuestrados y carcelero. Corrupto y testaferro millonario.
Es ahora la hora de la rebelión social patriota y cómo en otros países erradicar está pandemia narco progresista socialista Woke.

Por la defensa de Colombia, la democracia y el Estado de Derecho

Colombia no atraviesa una coyuntura: atraviesa una degradación profunda del orden democrático, moral e institucional. El país se desmorona mientras el miedo, la resignación y la confusión paralizan a una sociedad que ha sido deliberadamente debilitada.

No estamos ante una paz fallida.

Estamos ante una renuncia del Estado a ejercer autoridad frente al crimen organizado.

No estamos ante un proyecto social.

Estamos ante una captura ideológica e instrumental del poder, sostenida en la impunidad, el resentimiento y la mentira política.

La democracia colombiana cometió un error histórico: confundir perdón con impunidad, diálogo con claudicación y reconciliación con sometimiento institucional. Hoy paga las consecuencias.

DENUNCIO

Que estructuras criminales han sido fortalecidas, legitimadas y normalizadas bajo el amparo del discurso gubernamental.

Que el ciudadano honesto ha sido desplazado por el delincuente “justificado”.

Que la ley se aplica con severidad al trabajador y con indulgencia al criminal.

Que el miedo se usa como herramienta de control social.

Que la división, el odio y el resentimiento son inducidos para fracturar la nación y perpetuar el poder.

AFIRMAMO CON CLARIDAD qué:

La democracia no se suicida de un día para otro: se vacía lentamente cuando el Estado protege a quienes lo destruyen.La impunidad no es un error técnico:es una decisión política con consecuencias nacionales.

El silencio ciudadano no es neutralidad:es el combustible de la decadencia.

CON ESTE MANIFIESTO NO HAGO UN LLAMADO A LA VIOLENCIA

Es algo más peligroso para los regímenes corruptos:un llamado a la reacción cívica organizada, legal, sostenida e implacable.

DECLARO:

Que ningún gobierno tiene legitimidad moral para gobernar si tolera, excusa o fortalece el crimen.

Que la soberanía nacional no se negocia con delincuentes ni se entrega por ideología.

Que la Constitución no es una herramienta de propaganda, sino un límite al poder.

Que la justicia selectiva es una forma de tiranía encubierta.

CONVOCO A LA SOCIEDAD PATRIOTA COLOMBIANA

A romper la parálisis y la autocensura.

A organizarse cívicamente en cada territorio, sector y profesión.

A ejercer control político real, documentado y persistente.

A movilizarse pacíficamente, sin tregua y sin miedo.

A aislar moral y políticamente a quienes justifican la ilegalidad.

A reconstruir liderazgo ético, firme y responsable.

NOS DEBEMOS COMPROMETER TODOS 

A no legitimar la mentira por comodidad.

A no confundir prudencia con cobardía.

A no entregar la República por cansancio.

A defender la ley incluso cuando ha sido deformada.

A sostener esta causa sin odio, pero con determinación absoluta.

Colombia no está derrotada,pero sí está advertida.

Si la sociedad no reacciona, otros decidirán su destino.

Si el miedo gobierna, la democracia desaparece.

Si el ciudadano despierta, ningún proyecto criminal perdura.

Este es un acto de conciencia nacional.

Un punto de quiebre cívico.

Un límite moral.

Por Colombia.Por la ley.Por la dignidad.Por la República.


JROU 



Ideología qué Induce al fracaso.. JRoU

No es apatía generacional: es adoctrinamiento socialista deliberado.

Una masa creciente de profesionales entre los 25 y 40 años fue programada para fracasar con comodidad. Les extirparon la cultura del esfuerzo, les inocularon odio al mérito y les vendieron la mediocridad como “justicia social”.
El socialismo no los hizo pobres: los hizo inútiles.
Les enseñó a temer la competencia, a despreciar al que sobresale y a exigir derechos que no respaldan con productividad. Bajo ese veneno ideológico, alcanzaron su nivel de incompetencia —Ley de Peter en estado puro— y lo defendieron como si fuera una conquista.
Se convirtieron en parásitos burocráticos de cuello blanco: viven del subsidio, del cargo inflado, del contrato innecesario y del clientelismo estatal. No crean valor, no innovan, no arriesgan nada. Solo consumen presupuesto, tiempo y futuro.
Esta generación no quiere evolucionar porque el socialismo la premia por estancarse. No ascienden por talento, sino por obediencia ideológica; no conservan el empleo por resultados, sino por alineamiento político.
El daño es profundo: instituciones capturadas, empresas asfixiadas y una sociedad secuestrada por manzanas podridas que se creen moralmente superiores mientras viven de lo que otros producen.
El socialismo no forma ciudadanos: fabrica dependientes, resentidos y funcionales al fracaso colectivo.

JRoU 

Monday, January 12, 2026

Crisis y polarización social en Colombia.. JRoU

Crisis y polarización social en Colombia: cuando el Estado abdica y el crimen ocupa el poder.

Colombia atraviesa una de las etapas más delicadas de su historia reciente. La polarización social no es un fenómeno espontáneo ni exclusivamente cultural: ha sido inducida desde el poder, alimentada por un discurso oficial que divide, estigmatiza y relativiza el crimen, mientras debilita las instituciones encargadas de garantizar el orden constitucional.
Hoy el país vive una crisis de autoridad moral y legal del Estado. Cuando el gobierno tolera, justifica o negocia políticamente con estructuras criminales, el mensaje que se envía a la sociedad es devastador: la ilegalidad paga y la ley es negociable. En ese vacío, el crimen organizado —narcotráfico, economías ilícitas, grupos armados— no solo sobrevive, sino que gobierna territorios, impone normas y sustituye al Estado.
La polarización ha sido utilizada como herramienta política. Se ha dividido a los colombianos entre “buenos” y “enemigos”, entre “pueblo” y “opositores”, entre “causas sociales” y “defensores del orden”. Esta narrativa maniquea fractura el tejido social, erosiona la confianza ciudadana y convierte el debate democrático en confrontación permanente. El resultado es una sociedad cansada, desconfiada y enfrentada consigo misma.
El debilitamiento de la Fuerza Pública, la deslegitimación de la justicia y el ataque sistemático a los contrapesos institucionales no son hechos aislados: responden a una lógica de poder que necesita un Estado débil para sostener alianzas oscuras. Allí donde el gobierno no ejerce autoridad, el crimen llena el espacio; donde no hay ley, manda la violencia; donde no hay Estado, reina el miedo.
Las consecuencias son visibles: aumento de la inseguridad, expansión del narcotráfico, control territorial por actores ilegales, persecución política encubierta, censura moral y una ciudadanía cada vez más vulnerable. La “paz” sin justicia ni sometimiento real de los criminales se convierte en impunidad institucionalizada, y la impunidad es la antesala de más violencia.
Colombia no necesita más discursos ideológicos ni polarizantes. Necesita orden constitucional, autoridad legítima, justicia independiente y un gobierno que gobierne para todos, no para estructuras criminales ni minorías radicalizadas. La reconciliación verdadera solo es posible cuando la ley se cumple, el crimen se combate sin ambigüedades y el Estado recupera su función esencial: proteger a los ciudadanos, no pactar con sus verdugos.
La historia es clara y severa: cuando el crimen gobierna, la democracia retrocede. Y cuando la sociedad lo normaliza, el país entero paga el precio.

JRoU 

Sunday, January 11, 2026

temas dominicales.¿En qué momento perdimos el horizonte social? JRoU

¿En qué momento perdimos el horizonte social?
Hubo un tiempo en que la honestidad no era un discurso, sino una forma natural de vivir.
La ética no se negociaba, la dignidad no se mendigaba y el respeto era el mínimo común entre los ciudadanos.
Esos valores parecieran hoy pertenecer a las generaciones del ayer, como si fueran reliquias morales de una sociedad que ya no existe.
La pregunta incómoda es inevitable:
¿qué estamos sembrando para las generaciones venideras?
Vivimos en una era donde el éxito se mide por la astucia para burlar la ley, donde la mentira se normaliza si conviene, y donde la falta de principios se justifica con ideologías, necesidades o resentimientos. Se aplaude al que grita, al que divide, al que impone, mientras se margina al que actúa con rectitud silenciosa.
El daño no es solo institucional o político; es profundamente social y cultural.
Cuando una sociedad pierde su brújula moral, pierde también el sentido de comunidad. El “todo vale” termina destruyendo la confianza, y sin confianza no hay tejido social posible.
Las generaciones futuras no aprenderán de lo que decimos, sino de lo que toleramos.
Si hoy justificamos la corrupción, mañana heredarán cinismo.
Si hoy relativizamos la dignidad humana, mañana heredarán indiferencia.
Si hoy normalizamos la falta de respeto, mañana heredarán violencia.
Pero aún hay esperanza.
Cada acto de coherencia, cada gesto de honestidad, cada decisión ética —aunque parezca pequeña— es una forma de resistencia moral. Recuperar el horizonte social no empieza en grandes discursos, sino en el ejemplo cotidiano: en el hogar, en el trabajo, en la forma como tratamos al otro.
Este domingo no es solo para reflexionar, sino para asumir responsabilidad.
Porque el futuro no se construye con consignas, sino con valores vividos.
Y la pregunta final queda abierta, como examen de conciencia colectiva:
¿queremos ser la generación que perdió el rumbo, o la que decidió recuperarlo?
JRoU 

Saturday, January 10, 2026

El fracaso del socialismo progresista en Colombia y Venezuela: poder, narcotráfico y degradación del Estado. JRoU

El fracaso del socialismo progresista en Colombia y Venezuela: poder, narcotráfico y degradación del Estado.

En Colombia y Venezuela, la izquierda socialista progresista no solo fracasó en su promesa de justicia social y desarrollo: condujo a la captura del Estado por economías criminales, debilitó la democracia y normalizó la violencia como instrumento político. Este no fue un desvío inesperado, sino la consecuencia lógica de un modelo ideológico que, al colapsar, se sostuvo mediante alianzas ilegales.
Venezuela: del socialismo petrolero al narco-Estado
El proyecto bolivariano nació con una renta petrolera extraordinaria que permitió ocultar, durante años, la ineficiencia estructural del modelo. Cuando el dinero se agotó, el régimen no reformó: radicalizó.
Destrucción institucional: anulación del Parlamento, control del poder judicial, persecución política y censura.
Colapso económico: hiperinflación, miseria generalizada y migración masiva.
Alianzas criminales: protección a carteles, control de rutas, minería ilegal y cooperación con redes transnacionales ilícitas.
El resultado fue la transformación del Estado en aparato de supervivencia del poder, donde la Fuerza Armada fue politizada y la economía ilegal se convirtió en fuente de financiamiento y control territorial. Venezuela dejó de ser un Estado social para convertirse en un régimen sostenido por el crimen organizado.
Colombia: del discurso de paz a la legitimación de la ilegalidad
En Colombia, el progresismo no llegó inicialmente por la vía del colapso económico, sino por la redefinición moral del conflicto. Bajo el lenguaje de “paz”, se produjo una relativización del crimen y una peligrosa confusión entre víctima, victimario y Estado.
Blanqueamiento político: insurgencias financiadas por narcotráfico presentadas como actores legítimos.
Economía ilegal tolerada: expansión de cultivos ilícitos, control territorial de grupos armados y debilitamiento de la Fuerza Pública.
Captura institucional: presión sobre jueces, estigmatización del empresario, ataque a la prensa crítica y uso del subsidio como control social.
El mensaje fue devastador: la ilegalidad puede convertirse en derecho si se envuelve en causa ideológica. Así, el narcotráfico dejó de ser enemigo del Estado para convertirse en variable política.
El vínculo común: ideología, poder y crimen
En ambos países, el patrón es idéntico:
Fracaso del modelo económico estatista
Deslegitimación del Estado de Derecho
Alianzas tácticas con economías criminales
Concentración autoritaria del poder
Persecución de la oposición y cierre democrático
El socialismo progresista no tolera alternancia, porque la alternancia expone la corrupción, rompe los pactos ilegales y devuelve la ley. Por eso, cuando pierde legitimidad, se aferra al control, no a la reforma.
Consecuencias sociales irreversibles
Más pobreza, no menos
Más violencia, no paz
Más migración, no desarrollo
Estados debilitados o capturados
Colombia y Venezuela prueban que no hay justicia social sin legalidad, ni igualdad posible cuando el crimen se vuelve socio del poder.

Conclusión: 
La verdad incómoda
El socialismo progresista en Colombia y Venezuela no fue derrotado por enemigos externos, sino por su propia incoherencia moral y su dependencia del delito para sostenerse.
Cuando un proyecto político necesita del narcotráfico y de estructuras armadas ilegales, deja de ser político y se convierte en amenaza para la nación.
La reconstrucción democrática exige instituciones fuertes, ley sin relativismos y una ruptura total entre política y crimen. Todo lo demás es propaganda.

JRoU 

Error político.. JRoU

Qué error político.
Causa y efecto de una llamada.
La reacción de la izquierda socialista-progresista frente a una simple llamada o invitación diplomática revela más ansiedad narrativa que lectura estratégica. Pasaron del alarmismo —“Trump va a invadir Colombia con la alegría de la derecha”— a la autocelebración improvisada, intentando convertir un gesto protocolario en una supuesta validación política.
Ese salto lógico es el error.
Causa:
Durante meses se construyó un relato de miedo útil para cohesionar bases: invasión, conspiración, “derecha corrupta”, injerencia extranjera. El problema de los relatos fabricados es que no resisten el primer contacto con la realidad. Una llamada, una reunión, una foto, y el castillo retórico se desmorona.
Efecto:
Al reinterpretar el gesto como “Trump se dio cuenta de las mentiras y reconoce a Petro”, la izquierda incurre en triunfalismo vacío. La diplomacia no es adhesión ideológica; es interés. Estados Unidos habla con gobiernos afines y no afines cuando conviene a sus objetivos. Confundir eso con respaldo es ingenuidad política o manipulación consciente.
El fondo del error:
Proyectar deseos como hechos.
Confundir diálogo con legitimación.
Reducir la política exterior a propaganda interna.
La política internacional no se mueve por simpatías, sino por intereses duros: seguridad, economía, control regional. Una llamada no borra desacuerdos, no certifica gestiones, ni convierte a nadie en aliado estratégico.
En síntesis:
Lo que para la izquierda es “prueba de victoria”, para cualquier analista serio es rutina diplomática. El error no es hablar; el error es mentir antes y celebrar después para tapar la inconsistencia del propio discurso.  JRoU 

Thursday, January 8, 2026

El resentido que llega al poder no gobierna: se venga... JRoU

El resentido que llega al poder no gobierna: se venga.
Convierte su fracaso personal en ideología, su envidia en discurso y su odio en política de Estado. No busca justicia ni bienestar común, busca revancha. Necesita dividir para reinar, señalar enemigos para existir y destruir para sentirse superior. El poder no lo transforma: lo desnuda. Desde allí usa las instituciones como garrote, la ley como arma selectiva y el discurso social como excusa para imponer su rencor.
Su gobierno no construye futuro, ajusta cuentas con el pasado. Alimenta el resentimiento social porque vive de él; sin odio no tiene causa, sin conflicto no tiene poder. Así nace la tiranía moral: una máquina de venganza que arrasa la convivencia, degrada la democracia y convierte al Estado en instrumento de persecución.
Donde gobierna el resentido, la nación retrocede. Allí no hay reconciliación, hay castigo; no hay justicia, hay revancha; no hay liderazgo, hay odio con poder.

Sunday, January 4, 2026

Análisis político–social de Venezuela ante un escenario de remoción forzada del poder. JRoU

Análisis político–social de Venezuela ante un escenario de remoción forzada del poder
1. Dimensión geopolítica: Venezuela como tablero de poder global
Bajo el escenario que sé describe, Venezuela deja de ser un actor soberano debilitado y pasa a convertirse nuevamente en un espacio de disputa directa entre potencias.
Estados Unidos, Rusia, China e Irán no compiten por ideología,sino por recursos estratégicos:
Petróleo y gas (seguridad energética)
Oro,coltán, cobre y níquel (tecnología,defensa, transición energética)
Posición geoestratégica en el Caribe y Suramérica
Desde una lógica realista, EE. UU. no actúa por altruismo democrático, sino por control de su zona de influencia histórica. La narrativa de “patio trasero” no es retórica: es doctrina geopolítica aplicada.
En ese marco,un liderazgo estadounidense transaccional prioriza:
Estabilidad mínima
Control territorial indirecto
Neutralización de actores hostiles (Irán, Rusia, China) antes que una democratización inmediata.
2. Reconfiguración del poder interno: continuidad funcional, no ruptura total
Un punto clave del análisis es correcto desde la ciencia política:
las transiciones forzadas no eliminan de inmediato las élites funcionales.
Por eso, en un escenario de control externo:
Se remueve la figura “tóxica” (Maduro)
Se conserva temporalmente a:
Aparatos militares
Operadores políticos útiles
Redes administrativas que garantizan gobernabilidad mínima
Esto explica, en términos teóricos, la permanencia provisional de figuras como:
Diosdado Cabello
Padrino López
Delcy Rodríguez
No por legitimidad moral, sino por utilidad operativa.
3. El rol de Delcy Rodríguez: Es un poder delegado, no liderazgo propio
Delcy no representaría poder autónomo, sino poder delegado y condicionado.
En este escenario:
Su margen de maniobra sería mínimo
Su función sería:
Transmitir órdenes
Garantizar obediencia burocrática
Evitar el colapso inmediato del Estado
Cualquier intento de desviación sería rápidamente neutralizado.
No por convicción ideológica, sino por supervivencia política.
4. Fuerzas Armadas: el verdadero factor de estabilidad o caos
La apreciación sobre las FFMM es central y acertada.
Sin control efectivo del estamento militar:
No hay transición
No hay elecciones
No hay orden
Por eso, en este tipo de escenarios:
Se evita una purga inmediata
Se mantiene una cadena de mando “controlada”
Se gana tiempo para:
Reentrenamiento
Reestructuración
Cooptación institucional
Una ruptura abrupta habría significado guerra interna, no democracia.
5. María Corina Machado: es un capital político en reserva estratégica
Desde una lógica estrictamente política (no moral), no sería funcional colocarla de inmediato en el poder.
Razones:
25 años de destrucción institucional
Crisis social profunda
Estado fallido
Fuerzas armadas no plenamente alineadas
Expectativas sociales desbordadas
Colocarla al frente sin:
respaldo militar
control administrativo
estabilidad mínima
habría significado quemar su capital político en meses.
Por eso, estratégicamente:
Se preserva su liderazgo
Se la mantiene como opción electoral
Se prepara el terreno para una transición formal
6. Impacto social: alivio emocional, incertidumbre estructural
En el plano social, un evento así generaría:
Alivio inmediato
Sensación de “fin de ciclo”
Esperanza contenida
Pero también:
Miedo al vacío de poder
Desconfianza institucional
Riesgo de fragmentación social
La sociedad venezolana no está simplemente oprimida:
está traumatizada, empobrecida y desconfiada.
Por eso, la estabilidad inicial suele imponerse antes que la justicia.
Conclusión
El escenario que se puede plantear no describe una liberación clásica, sino una reorganización de poder bajo tutela externa, donde:
La democracia es un objetivo diferido
La estabilidad es prioritaria
Los actores “impresentables” se toleran mientras sean funcionales
La transición se cocina lentamente, no en el discurso
No es ideal.
No es justo.
Pero es coherente con la historia real de las transiciones geopolíticas duras.


JRoU 
Blanco y Negro 

La ilegalidad como doctrina del progresismo narco-socialista. JRoU

El progresismo socialista “woke” no concibe la ilegalidad como una desviación del sistema, sino como un derecho político funcional al poder. Allí donde estos regímenes gobiernan, la ley deja de ser un límite y se convierte en un arma: se aplica contra el ciudadano y se suspende para el régimen.
En los Estados bolivarianos y socialistas, la legalidad no protege la libertad ni la justicia; protege al proyecto ideológico y a las estructuras criminales que lo sostienen. Por eso la ilegalidad no se combate: se administra. Narcotráfico, corrupción, represión y captura institucional no son fallas del modelo, son su columna vertebral.
El colapso del régimen narco-bolivariano tras la extracción del presidente acusado de narcoterrorismo en tribunales de Estados Unidos dejó al desnudo una verdad incuestionable: veinticinco años de poder se sostenían sobre una mentira jurídica y una estructura criminal. Bastaron minutos para que se desplomara el relato de soberanía, institucionalidad y legitimidad popular. Sin el capo en el centro, el Estado quedó vacío.
La reacción automática de varios gobiernos de la CELAC —escudándose en la “defensa de la soberanía”— confirmó la complicidad ideológica regional. No defendieron a una nación ni a su pueblo; defendieron a un narcotraficante enquistado en el poder, porque admitir su condición criminal implicaría aceptar que todo el modelo progresista bolivariano es ilegal por naturaleza.
En el progresismo narco-socialista, la ilegalidad es política de Estado. La omnipresencia estatal asfixia la libertad individual, destruye el mercado formal y empuja a la sociedad a la informalidad y al mercado negro. El ciudadano debe violar la ley para sobrevivir, mientras el régimen la viola para perpetuarse. La ley castiga al débil y absuelve al poder.
La llamada “legalidad socialista” es una ficción autoritaria. Se predica obediencia absoluta mientras el Estado monopoliza el empleo, persigue la disidencia y criminaliza el pensamiento libre. Bajo la excusa del “bien colectivo”, se anula al individuo y se impone el control total. El resultado no es justicia social, sino miedo, dependencia y corrupción estructural.
Por eso estos regímenes no toleran la libertad: la libertad desmonta la ilegalidad que los sostiene. Cuando la ley vuelve a ser universal y no ideológica, el poder criminal cae. No es casual que cada gobierno progresista narco-socialista termine aislado, sancionado o colapsado: su destino es la implosión.
La ilegalidad no es un accidente del progresismo socialista.
Es su doctrina, su método y su destino.
JRoU

Saturday, January 3, 2026

Una contradicción qué le hace daño al país... JRoU

Compatriotas,
Hoy nos dirigimos al país como ciudadanos, en ejercicio del constituyente primario, con responsabilidad, respeto por la Constitución y profundo amor por Colombia.
Vivimos una crisis política, institucional y social que no puede seguir siendo distorsionada ni manipulada. Por eso, es necesario decirlo con claridad: no es justo ni honesto responsabilizar a las Fuerzas Militares y de Policía de una crisis que es, en esencia, política y estructural.
Desde hace años, sectores políticos de ideología socialista, centro-izquierda y narco-progresista y uno qué otro cripto, han promovido una narrativa que señala a la Fuerza Pública como opresora, mientras desde el poder se debilita su capacidad, se reduce el presupuesto de defensa, se disminuye el pie de fuerza y se desmotiva el servicio militar y policial.
Esa contradicción le hace daño al país.
Colombia debe tener claro lo siguiente:
El actual gobierno llegó al poder por decisiones políticas y electorales, no por acciones militares.
La corrupción que carcome las instituciones del Estado es producto de la política, no de los soldados ni de los policías.
La falta de control efectivo por parte de la Contraloría, la Procuraduría, la Fiscalía, la Comisión de Acusaciones y otros organismos, responde a fallas del sistema político, no de la Fuerza Pública.
La impunidad que ha permitido el narcofinanciamiento electoral es consecuencia directa de decisiones y omisiones políticas.
La reducción del presupuesto del Ministerio de Defensa y del pie de fuerza es una decisión tomada desde el poder político, no desde los cuarteles.
Y aun así, vemos cómo los mismos sectores que desacreditan a las instituciones armadas, buscan a los veteranos y a los miembros de la Fuerza Pública cuando necesitan respaldo discursivo, para luego incumplir compromisos y darles la espalda cuando gobiernan.
Colombia no necesita más señalamientos ni más excusas.
Colombia necesita verdad, coherencia y responsabilidad política.
Los problemas creados por la mala política no se resuelven trasladando culpas, ni debilitando a quienes tienen la misión constitucional de proteger la soberanía, el orden y la legalidad.
La salida a esta crisis no está en los cuarteles, está en la conciencia ciudadana.
Está en el voto libre, informado y valiente.
Está en la decisión del pueblo colombiano de exigir un país gobernado con ética, sin corrupción y sin vínculos con economías criminales.
Rencauzar a Colombia no es tarea de una institución, ni de una ideología, ni de un sector.
Es una responsabilidad colectiva.
Y sólo lo lograremos unidos, defendiendo la Constitución, fortaleciendo las instituciones y recuperando la dignidad de la política.
Es así como hago un llamado a la acción.
Hoy el país nos necesita firmes, conscientes y activos.
No como espectadores, sino como ciudadanos responsables.
No desde el odio, sino desde la verdad.
No desde la división, sino desde la unidad nacional.
Que cada colombiano asuma su deber cívico, que defienda su voto, que exija transparencia, que no se deje engañar ni intimidar.
Que acompañemos a nuestras instituciones cuando actúan dentro de la ley y que señalemos con firmeza a quienes traicionan la confianza pública.
El futuro de Colombia no está escrito, se construye con decisiones valientes, con participación ciudadana y con amor por la Patria.
Llamado directo al voto y a la organización ciudadana
Hoy hacemos un llamado claro y directo a todos los colombianos:
participen, organícense y voten.
Votar no es un trámite, es un acto de responsabilidad histórica.
Organizarse no es confrontar, es defender la democracia.
Participar no es dividir, es construir Nación.
Invitamos a los ciudadanos a conformar veedurías, movimientos cívicos, colectivos democráticos y espacios de participación que vigilen, orienten y protejan el ejercicio electoral, siempre dentro del marco de la Constitución y la ley.
Que cada voto sea consciente.
Que cada ciudadano sea vigilante.
Que cada comunidad sea un bastión de legalidad y esperanza.
Porque Colombia no se rinde.
Colombia no se entrega.
Colombia se rencauza cuando su pueblo vota, se organiza y actúa.

José Rodrigo Umaña Martinez 
Blanco o Negro 

Saturday, December 6, 2025

Ensayo político: Colombia ante el abismo social y la captura del Estado por estructuras criminales.

Colombia atraviesa uno de los momentos más complejos de su vida republicana. Aunque el país ha enfrentado guerras internas, crisis económicas, colapsos institucionales y graves episodios de corrupción, pocas coyunturas han combinado de manera tan peligrosa la polarización social, la erosión de las instituciones democráticas y la expansión de estructuras criminales dentro del entramado estatal. Esta convergencia configura lo que algunos analistas describen como una captura sistémica del Estado, donde el crimen no solo desafía al gobierno: busca gobernar desde adentro.

El presente ensayo analiza este fenómeno desde una perspectiva política y sociológica, explorando las causas, dinámicas y consecuencias de esta intersección entre crimen organizado, populismo, debilidad estatal y fractura social.

1. El origen del abismo: crisis de legitimidad y polarización estructural

La polarización en Colombia no es un fenómeno coyuntural: es un proceso sedimentado que responde a décadas de desigualdad, conflicto armado, corrupción y promesas incumplidas. Sin embargo, la etapa contemporánea presenta un salto cualitativo. La política, en lugar de construir consensos, se ha convertido en una guerra simbólica permanente.

Tres factores explican esta radicalización:

1. Desconfianza total en las instituciones: el ciudadano percibe que la justicia no castiga, que la política no sirve, que la corrupción no cede y que el Estado no protege.

2. Narrativas de odio y división: sectores políticos han explotado el resentimiento social para consolidar identidades enemigas, alimentando un clima de “ellos o nosotros”.

3. Vacío de liderazgo ético: la ausencia de referentes nacionales de unidad ha dejado el espacio abierto a discursos extremos.

En este terreno fértil, el crimen encuentra grietas para expandirse como un actor político.

2. El crimen como agente político: de la clandestinidad a la cooptación

El crimen organizado en Colombia ha evolucionado. Ya no se limita a traficar, extorsionar o controlar territorios: ahora pretende influenciar, capturar y modelar decisiones públicas.

Este fenómeno adopta distintas modalidades:

Infiltración institucional: penetración de redes criminales en organismos de control, alcaldías, gobernaciones y sectores del Congreso.

Economía política del crimen: uso del dinero ilícito para financiar campañas, controlar contratos públicos o manipular presupuestos.

Cooptación social: en regiones donde el Estado es débil, grupos criminales suplantan funciones públicas: imponen justicia, regulan economías locales o reemplazan la seguridad social.

Propaganda política: narrativas que romantizan, justifican o normalizan actores armados y economías ilegales.

El resultado no es solo un Estado débil: es un Estado competido, donde instituciones formales conviven —y a veces sucumben— ante poderes paralelos.

3. El populismo y la distorsión del discurso público

Los gobiernos contemporáneos en América Latina han mostrado una tendencia al populismo polarizante: ofrecen respuestas simples a problemas complejos, culpan a enemigos difusos y buscan acumular poder debilitando contrapesos.

En Colombia, esta lógica ha facilitado que sectores con nexos informales con el crimen utilicen el discurso oficial para:desacreditar a la prensa,presionar a la justicia,relativizar violencias históricas,o moralizar proyectos ideológicos mientras normalizan alianzas oscuras.

Cuando el discurso público se vuelve propaganda, la democracia deja de deliberar y comienza a obedecer.

4. La sociedad en el borde: agotamiento, miedo y resistencia cívica

El ciudadano común vive atrapado entre dos fuerzas:
1. un Estado que se debilita,
2. y organizaciones criminales que se fortalecen.
Esto produce tres efectos:

Agotamiento emocional: la sensación de vivir en una crisis constante desgasta la confianza y paraliza la acción colectiva.

Normalización del miedo: homicidios, extorsión, amenazas y corrupción se vuelven paisaje cotidiano.

Desobediencia democrática: los ciudadanos pierden identificación con el proyecto nacional y buscan alternativas individuales de supervivencia.

Pero también surge una respuesta alentadora: movimientos ciudadanos, periodistas independientes, sectores académicos y comunidades locales se han convertido en barreras éticas frente al avance de la captura criminal.

5. El riesgo histórico: perder el monopolio del poder legítimo

Cuando el crimen gobierna —directa o indirectamente— ocurre un quiebre fundamental: el monopolio de la fuerza pública y de la autoridad moral pasa del Estado a actores ilegales.

Esto trae consecuencias profundas:desinstitucionalización,pérdida de soberanía,inseguridad jurídica,fuga de capitales,erosión de la convivencia social,y debilitamiento irreversible de la democracia.

Colombia se encuentra en un punto donde el futuro puede inclinarse hacia la reconstrucción institucional o hacia la consolidación de un híbrido político-criminal duradero.

6. ¿Cómo recuperar el rumbo? Líneas para una reconstrucción democrática

Superar este momento histórico exige un proyecto de Estado que combine firmeza, reformas estructurales y cohesión social.

Las líneas fundamentales serían:
1. Justicia fuerte y despolitizada
Reforma profunda a la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría y a la justicia ordinaria para impedir su captura y garantizar independencia.

2. Seguridad inteligente y territorial
Estrategias basadas en inteligencia financiera, presencia integral del Estado y fortalecimiento del control civil sobre la fuerza pública.

3. Reforma electoral anticaptura
Transparencia absoluta en financiación de campañas y rastreo de dineros ilícitos.

4. Blindaje institucional contra populismos
Contrapesos fuertes, independencia legislativa y protección de la prensa.

5. Proyecto nacional de reconciliación
Un discurso que recupere la confianza, reduzca la polarización y reconstruya el contrato social.

Conclusión

Colombia vive un momento decisivo: un cruce de caminos donde el futuro puede inclinarse hacia la degradación estatal o hacia la recuperación democrática. La captura del Estado por estructuras criminales no es inevitable, pero sí es un riesgo real que se profundiza cuando la sociedad se fragmenta, cuando la política se vuelve odio y cuando las instituciones renuncian a su deber.

El desafío no recae solo en los gobiernos de turno: corresponde a toda la nación. La historia de Colombia demuestra que, incluso en los momentos más oscuros, el país ha sabido levantarse.

Hoy, ante este abismo social y político, el llamado es claro: defender la democracia, restaurar la legitimidad y evitar que el crimen decida el destino de la República.

JRoU 
La verdad sin filtros ni teleprompter.

Thursday, August 1, 2024

Reglas Sociales

ALGUNAS REGLAS SOCIALES QUE PUEDEN AYUDARTE.

1. No llames a alguien más de dos veces continuamente. Si no contestan tu llamada, presume que tienen algo importante que atender.

2. Devuelve el dinero que has pedido prestado incluso antes de que la persona que te lo prestó lo recuerde o lo pida. Muestra tu integridad y carácter. Lo mismo ocurre con los paraguas, bolígrafos y loncheras.

3. Nunca pidas el plato caro en el menú cuando alguien te invita a comer o cenar.

4. No hagas preguntas incómodas como 'Oh, ¿así que aún no te has casado? ¿O no tienes hijos? O '¿Por qué no has comprado una casa? O '¿Por qué no has comprado un coche? Por Dios, no es tu problema.

5. Siempre abre la puerta a la persona que viene detrás de ti. No importa si es un chico o una chica, senior o junior. No creces pequeño tratando bien a alguien en público.

6. Si tomas un taxi con un amigo y paga ahora, prueba pagar la próxima vez.

7. Respeta los diferentes tonos de opiniones. Recuerda, lo que puede parecer 6 para ti podría parecer 9 para otra persona. Además, una segunda opinión es buena para una alternativa.

8. Nunca interrumpas a la gente mientras estén hablando. Permíteles que lo derramen. Como dicen, escucharlos todos y filtrarlos todos.

9. Si burlas de alguien, y parece que no lo disfrutan, para y nunca lo vuelvas a hacer. Anima a uno a hacer más y demuestra lo agradecido que eres.

10. Di "gracias" cuando alguien te está ayudando.

11. Alabanza públicamente. Criticar en privado.

12. Casi nunca hay una razón para comentar el peso de alguien. Solo di: "Te ves fantástica. Si quieren hablar de perder peso, lo harán.

13. Cuando alguien te muestre una foto en su teléfono, no deslices a la izquierda o a la derecha. Nunca sabes lo que sigue.

14. Si un colega te dice que tiene cita con el médico, no preguntes para qué es, solo di "Espero que estés okay "No los pongas en la incómoda posición de tener que decirte su enfermedad personal. Si quieren que lo sepas, lo harán sin tu curiosidad.

15. Trata al limpiador con el mismo respeto que al CEO. Nadie está impresionado por lo groseramente que tratas a alguien por debajo de ti, pero la gente se dará cuenta si lo tratas con respeto.

16. Si una persona te está hablando directamente, mirar tu teléfono es grosero.

17. Nunca des consejos hasta que te pidan.

18. Cuando conozcas a alguien después de mucho tiempo, a menos que quieran hablar de ello, no le preguntes su edad o salario.

19. Ocúpate de tus asuntos a menos que algo te involucre directamente - simplemente mantente alejado de esto.

20. Quítate las gafas de sol si estás hablando con alguien en la calle. Es una señal de respeto. Además, el contacto visual es tan importante como tu discurso.

21. Nunca hables de tus riquezas en medio de los pobres. Igualmente, no hables de tus hijos en medio de lo estéril.

22. Después de leer un buen mensaje, considera decir "Gracias por el mensaje. "

LA APRECIACIÓN sigue siendo la forma más fácil de conseguir lo que no tienes.

Saturday, December 2, 2023

Destruir su proposito.. JR

Contenido "REFORMA" A LA SALUD: 
Se reforma un sistema para mejorar, no para destruir. Cumple si soberbio propósito destructivo comprando los polítiqueros corruptos. 
Lo aprobaron los que usted eligió.  Un inepto resentido que quebró Capital Salud durante su Alcaldia, ahora logra destruir el servicio de salud, insignia de Latino América. 
1. Elimina EPS. En dos años los colombianos deben afiliarse al centro de salud de su barrio (CAPS).
2. Coordinación de servicios, remisiones, cirugías, exámenes, terapias, entrega de medicamentos, etc. queda en cabeza de CAPS.
3. Elimina el plan básico.
4. Elimina planes complementarios de salud.
5. Elimina la representación del usuario.
6. Reasume presupuestos de los hospitales públicos y nombra a dedo a sus directores.
7. Otorga la gestión del gasto y de las cuentas a la Adres, encargada de administrar desde Bogotá 
8. Elimina autorizaciones, auditorías previas. Hay pago por evento, con anticipo del 85% 
9. Otorga facultades de contratación y vigilancia a gobernaciones y alcaldías.  
10. Da un año al gobierno para crear sistema único de información que gestione todo el sistema
 11. Obliga a Nueva EPS a capitalizarse para ser liquidada posteriormente
12. Entrega conformación y coordinación de redes a entes territoriales, CAPS y gestoras.
13. Crea tarifario único obligatorio para compra de bienes y servicios en todo el país 
14. Otorga facultades al presidente para reglamentar consultas previas no realizadas 
15. Coarta el derecho a elegir 
16. Crea figura de gestor como auxiliar administrativo y logístico. Muy distinto a EPS.